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Mostrando entradas de diciembre 7, 2014

LA DESPEDIDA: He renunciado a ti. No era posible. Fueron vapores de la fantasía; son ficciones que a veces dan a lo inaccesible una proximidad de lejanía. Yo me quedé mirando cómo el río se iba poniendo encinta de la estrella... hundí mis manos locas hacia ella y supe que la estrella estaba arriba... He renunciado a ti, serenamente, como renuncia a Dios el delincuente; he renunciado a ti como el mendigo que no se deja ver del viejo amigo; como el que ve partir grandes navíos como rumbo hacia imposibles y ansiados continentes; como el perro que apaga sus amorosos bríos cuando hay un perro grande que le enseña los dientes; Como el marino que renuncia al puerto y el buque errante que renuncia al faro y como el ciego junto al libro abierto y el niño pobre ante el juguete caro. He renunciado a ti, como renuncia el loco a la palabra que su boca pronuncia; como esos granujillas otoñales, con los ojos estáticos y las manos vacías, que empañan su renuncia, soplando los cristales en los escaparates de las confiterías... He renunciado a ti, y a cada instante renunciamos un poco de lo que antes quisimos y al final, ¡cuantas veces el anhelo menguante pide un pedazo de lo que antes fuimos! Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo. Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño; desbaratando encajes regresaré hasta el hilo. La renuncia es el viaje de regreso del sueño. Andrés Eloy Blanco. "La renuncia".

Imagen
Hoy
no te invoco
no froto la lámpara

y apareces

porque
tus versos vagan
como alfileres en la memoria

realidad
ficción
o vino

te sientas entonces entre la gente
y recitas algo
que prefiero olvidar
-porque tus versos son cadenas-


hoy que me voy
definitivamente
y renuncio
a lo amado

hoy que renuncio
al amor

pero tú 
tu estás en el Aleph

y tu ciudad amanece
improvisada

Pero hoy
que es ayer
y mañana
que ya no hay culpa
que podemos dormir
hablar 

yaces lejana como una muerte
sacudida
en un libro que nadie lee

Hoy
que estás en un infinito irreductible
en el horizonte de comprensión
como una duda

tan distante
y cada ruego separa nuestras noches

Hoy
que froto
mi realidad contra la tuya
1971 contra 1982
y que cada río siguió su curso
y dejo todo
un alambique
sombreros
el olor de la tarde en parque central
su ojos apagados a las siete de la noche
amando

Hoy
que yo no pido fuego
pero sí entrevistas
nadie me sigue
nadie me ama.


NOCHE en TRISTE: El vino sabe a verdad, a tormento, a llanto. Esta noche la vida escribe trilce sobre mi piel y con sus dedos dibuja la angustia.

Imagen
Salgo a caminar
cualquier excusa es posible
esta noche
me haces falta
aquí
cerca
donde la ausencia se precipita
sin piel
a las once
a la una

la hora se marca en nuestras ropas
untadas
de llanto

el mundo se cae un poco
Atlas misógino
no has querido sostener
la debacle

hay horas
a estas horas
perdidas
atrapadas en un libro de cuentos

estoy cercada
por el sueño de alguien que sueña
algún sueño
donde apareces
en blanco y negro


ya no me encuentro
te extraño en cada objeto
posible
una calle infinita
un cenicero vacío
una pared en blanco

y amanece sin ti
con su orden desquiciado
labios
botellas
despedidas
horas

ya no me encuentro

Alguien alucina en la habitación contigua

Tengo sueños ocultos de lugares imposibles

extraño el pulgar de tu mano izquierda
tu pestaña perdida
tu párpado agitado
tu bostezo de sueño
la serpentina
de tu piel
enredada a mi vida
lo inútil
que va dejando rastros de humanidad
en las calles

Tengo nostalgia por las cosas que ya no conoceremos
lo prescindible


el imaginario h…